Perfiles implicados en el bullying


Agresor

Normalmente, el acosador presenta un carácter extrovertido, pueden tener la autoestima más bien alta o, por el contrario, puede tener complejos con necesidad de autoafirmación; un comportamiento provocador, dotes de liderazgo, impulsividad, escasa empatía, falta de responsabilidad y tendencia a culpar a otros, no suele reconocer a la autoridad e interpreta las relaciones sociales en términos de poder-sumisión.

 

Tienden a buscar lo que ellos consideran “víctimas fáciles”: niños tranquilos, que no estén dispuestos a hacerles frente, y/o que estén aislados física o psicológicamente.

Víctima

No hay un único perfil de víctima. Cualquier niño puede ser víctima de acoso escolar, aunque es cierto que ciertas características de personalidad los hacen más vulnerables y más propensos a sufrir este tipo de maltrato.

 

Los acosadores suelen aprovecharse de niños tranquilos y sensibles. Pueden tener rasgos, gustos, aficiones o una forma de pensar distinta al resto o ser resultado de factores como el sexismo, el racismo o la homofobia. Poseen tendencia a culpabilizarse de su situación, se encuentran solos y no suelen contar a nadie lo que les ocurre por vergüenza y por miedo a que otros les juzguen como débiles o exagerados.

 

Existen también otro tipo de víctimas, conocidas como víctimas reactivas, cuya situación de aislamiento e impopularidad hace que actúen de forma impulsiva, sin tener en cuenta las consecuencias, y descargan su frustración por ser acosados en acosar a otros niños. Se podría decir que cumplen el papel de agresores y víctimas al mismo tiempo. 

Espectadores

Engloba a todos los compañeros que son conscientes de que hay una situación de acoso entre sus compañeros, pero no actúan para detenerla. Podríamos agruparlos en tres tipos:

 

Reforzador de la agresión: es aquel que es consciente de que hay acoso o de que la conducta no es adecuada pero se burla de la víctima, graba las agresiones para subirlas luego a Internet, o simplemente gira la cabeza hacia otro lado e ignora la situación. Es lo que ocurre en la mayoría de los casos.

Ayudante del agresor: es aquel que es consciente de que hay acoso y suele servir de ayuda al agresor principal para ejecutar el maltrato. Por lo general, pertenece al grupo de amigos del agresor.

Defensor de la víctima: es aquel que es consciente de que hay acoso y suele salir en defensa de la persona que lo sufre. Es el menos común de los tres tipos.

 

Es el perfil más poderoso de los tres, pues puede hacer que el acoso continúe o acabe, si denuncian el maltrato. Sin embargo, muchos de ellos no son conscientes de que lo que está ocurriendo es algo que está fuera de lo “normal” o deciden posicionarse con el agresor o mantenerse al margen para evitar ser víctima o por miedo a que se les tache de chivatos. El método KIVA es un programa finlandés contra el acoso escolar que prueba que, actuando sobre los espectadores, es posible reducir el acoso escolar en más de un 80% de los casos.