Sabemos lo difícil que es mantener la calma cuando nos enteramos de que nuestro/a hijo/a está siendo víctima de este tipo de maltrato, pero es muy importante para poder ser realmente de ayuda. Nunca hay que mostrar toda la preocupación, demuestra determinación y positivismo. Nuestros hijos necesitan nuestro apoyo para salir de esto.

 

Iremos dando pequeños pasos: lo primero que se debe hacer es investigar qué está ocurriendo, según lo que el niño/a cuente y ponerse en contacto con el tutor/a, la dirección del colegio o con el jefe de estudios para advertirles de lo que ocurre y que juntos podáis resolver el problema. Una vez el centro tenga conocimiento del problema, deben activar el protocolo de actuación correspondiente. Tranquilos, puede ser un proceso lento pero efectivo si se hace bien. El centro está obligado a mantenernos informados en todo momento sobre cómo evoluciona y a crear un marco de protección para nuestro/a hijo/a esté seguro/a cuando esté estudiando. 

 

El protocolo de actuación debería ayudar a resolver el caso de acoso pero, en caso de que no suceda y el acoso continuara o se intensificara, el segundo paso que habría quedar sería pedir la ayuda de un psicólogo externo al centro que haga una evaluación de la situación y pueda ayudar a la víctima a lidiar con el malestar que le pueda estar ocasionando. Con la información que obtengamos de este paso, volveremos a ponernos en contacto con el centro.

 

Como tercer paso, si nada de lo mencionado anteriormente funciona, podemos acudir a la Consejería de Educación y, si esto tampoco funcionara, ponernos en contacto las autoridades pertinentes. 

 

Si tienes alguna duda con alguno de estos pasos o necesitas asesoramiento específico para tu caso, no dudes en escribirnos a info@acanae.org.

 

Por otro lado, hay que tener en cuenta también algunas cosas que NO se deben hacer:

  • Ir a hablar con los padres del acosador a casa o por teléfono. Debemos dejar que los profesionales actúen como mediadores en este caso, puesto que esta respuesta solo empeoraría la situación, ocasionando incluso un problema entre los adultos.
  • Ir a protestar agresivamente al colegio. El objetivo una vez tenemos conocimiento de qué está ocurriendo es ayudar a la víctima y protegerla, por lo que necesitamos que la unión centro escolar-familia sea lo más fuerte y eficaz posible.
  • Decirle al niño que se defienda y les plante cara. No funciona en casos de acoso escolar, pues existe una importante diferencia de poderes que impide que el niño pueda defenderse.

Existen planes de prevención y actuación en caso de acoso escolar, asegurémonos de que funcionan correctamente. Nuestra asociación imparte charlas y formaciones específicas para las familias y los centros educativos, si estás interesado en que vayamos al tuyo, ponte en contacto con nosotros.